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Nací en Palencia en 1960. Ejerzo la docencia en un Instituto de Elche como profesor de Historia del Arte e Historia Contemporánea. He escrito algunos libros y me gusta leer. Participo en diversas actividades literarias. Con este blog, pretendo simplemente dejar constancia de todo libro que cae en mis manos, con el deseo de que me sirva para reflexionar sobre lo leído y poder así compartir mis impresiones. Muchas gracias.

lunes, 24 de marzo de 2025

VICTORIA, de Paloma Sánchez-Garnica

 


   Victoria, una joven berlinesa, tiene que sobrevivir con su hermana y su hija pequeña en el difícil y peligroso Berlín de la posguerra mundial, dividido en sectores y lleno de intrigas y de miseria. 

   El último premio planeta es un entretenido y consistente relato que comienza en Berlín en 1946, pero nos lleva por diversas partes del mundo hasta 1964. El ritmo es trepidante y lamentarás interrumpir su lectura para abrir la puerta a un vecino (por ejemplo). 

   Como bien dice la autora, no se trata una novela histórica, es un apasionante relato de condición humana: trata sobre los sentimientos que nos embargan, las dudas, los rencores, el amor y el desamor. Y todo ello en situaciones sociales y políticas muy duras que millones de personas tuvieron que sufrir durante aquellos años. Y no sólo hablamos del fascismo y el comunismo. En otras latitudes, dentro del mundo llamado libre, también se dieron todo tipo de injusticias. 

   Ya digo, para empezar es entretenida (la acción nunca decae, la descripciones y los diálogos son ágiles), aprendes además historia contemporánea y te hace reflexionar sobre el pasado. Y, como colofón, está muy bien escrita. ¿Qué más queremos?

miércoles, 26 de febrero de 2025

La trilogía de Nueva York (I. La ciudad de cristal), de Paul Auster

 



   Una buena mañana ilicitana, alrededor de un café, mi amigo y novelista Juanjo Rastrollo, me comentó que una de sus fuentes de inspiración era Paul Auster. Algo me sonaba (los exitosos guiones de Smoke y Blue in the face), pero yo no había leído nada. Sabía que el americano era un autor de culto y que merecía la pena. Me recomendó la Trilogía de Nueva York, y a por ella me fui. Por ahora, he leído la primera entrega, que paso a comentar.     

   La trama de Ciudad de cristal -que así se titula- se inicia con un hecho que le sucedió realmente al autor: una llamada errada en mitad de la noche de alguien que pregunta por un detective llamado Paul Auster. Daniel Quinn (un escritor de novela negra fracasado), es el que descuelga el teléfono y al cabo afirma -sorprendiéndose incluso a sí mismo- ser la persona buscada. Le encargan un caso bastante escabroso y se dispone a investigarlo: es la forma de pasar de la literatura a la realidad.   

   Pero hete aquí que, en lugar de una aventura detectivesca al uso, nos encontramos con una novela de corte existencial, donde el protagonista se involucra de tal manera en la investigación del caso encargado que inicia un viaje iniciático por las calles de Nueva York en busca de su propia identidad y del sentido de su vida. 

   Para ello, se inspira en nuestro Don Quijote que espera vencer a los molinos y se estrella con la realidad. Buscar nuestro sentido supone la locura, nos viene a transmitir. 

      La ciudad de cristal es una novela de culto, entre filosófica y policial,  que ha supuesto una novedad influyente en el panorama de la novela negra actual. 

 Realmente, Quinn es un Quijote neoyorquino, es decir, un personaje universal que está presente en toda la literatura. Su atemporalidad es lo que hace tan importante esta trilogía y el mismo Paul Auster. Su aportación a la literatura es única. 

domingo, 16 de febrero de 2025

EN DEFENSA DE LA LUZ, Carlos Javier Cebrián


 

   Acabo de terminar el último poemario de nuestro gran amigo Carlos Javier Cebrián

  Fue presentado en Elche por Javier Baeza, con la inestimable aportación de la música de Lucas Segarra, Matuska Project y Señor Loboque lograron facilitar el kairós necesario para disfrutar cada poema. Yo me lo pasé bien, y es que Javi Cebrián -lo sabemos- es un caja de sorpresas. Nunca sabes por dónde te va a salir. Toda su poética tiene el don del desafío, de la desnuda aventura en que consiste sobrevivir. 

   Ahora se nos ha vuelto luminoso, celebrativo. A mí no me sorprende: siempre he sospechado que el existencialismo de Cebrián guarda una enorme carga de luz. Si por algo destaca, es por su absoluta honestidad. Es un poeta profundamente antirretórico. Cuenta lo que siente, lo que ve. La manera que tiene de seguir existiendo. Si no es así, no hubiera escrito Celebración del milagro y Vida de poeta (para mí, los mejores poemarios... hasta este). 

   Vayamos a sus versos. Una vez que ha pasado página (el amante que fue ya no está en sus poemas), el poeta nos revela que en realidad él no quería nacer (o sea, que le han nacido sin permiso). A pesar de ello, ya que está en este mundo, no le queda otra que aspirar a la claridad. Y ahí comienza su defensa a capa y espada de la luz. Pero la luz se halla en ese horizonte que Kant nunca lograba alcanzar del todo. O en esa piedra que el Sísifo de Camus nunca lograba hacer suya. La búsqueda de la luz, de la felicidad en suma, se convierte para el poeta en su  más apacible condena. No tiene más remedio que caminar hacia hacia la llamarada, hacia todo lo que nos hace arder. Es más, el mismo poeta nos aporta las líneas maestras para escrudiñar una posible solución. Todo es hermoso -nos dice-basta con saberlo interpretarNo nos engañemos, la de Cebrián es una poética que, a pesar de su aparente cinismo, guarda muchos quilates de sabiduría, reflexión y experiencia de la vida. 

   Cosme de Médicis repetía a sus adeptos aquella máxima horaciana: el que decida ser feliz, pues que lo sea. Cebrián no se queda atrás y cierra el telón del poemario con un verdadero reto: Despierta, asume el riesgo de ser feliz, o al menos de intentarlo. No se hable más. 

   Y esto es lo que hay, amigos. En efecto, no se hable más. ¿Permanecerá callado nuestro Carlos Javier Cebrián? -No creo, no creo. ¿Qué sería Elche sin él?

viernes, 10 de enero de 2025

ORTODOXIA, G. K. Chesterton

 





   Chesterton es un escritor perspicaz, contracorriente en su época y en la actual, con afirmaciones provocadoras y sorprendentes que, al menos, te hacen pensar. Ocurrente y polemista hasta el fin, era -sin embargo- un hombre amable, muy amigo de los que no pensaban como él. 

   Como bien se sabe, comenzó siendo un agnóstico militante y terminó siendo un católico convencido, en un país de mayoría  anglicana. ¿Qué le llevó a este cambio radical? Sin duda, el caer en la cuenta de que el Catolicismo es el camino cierto para desarrollar la libertad y el pensamiento. Es una Fe que te hace pensar. Critica la irracionalidad de todas las corrientes intelectuales de su época, que -según su visión- han renunciado al pensamiento. De hecho, el capítulo más sustancioso de este libro se titula El suicidio del pensamientoMe parece a mí que esta es la idea central del libro y de todo el quehacer chestertiano (comenzando por el padre ocurrente y metódico padre Brown). 

 ¿Qué diremos de la forma? Su estilo es frondoso, su escritura surge a borbotones y su línea argumental es eminentemente paradójica. 

  Como es complicado resumir todo su pensamiento (no es un escritor muy metódico, y, personalmente, era tan buena persona como caótica), solo transcribo algunas de las citas que me han parecido más interesantes: 

  • Sin humildad es imposible disfrutar de nada, ni tan siquiera del orgullo. 
  • El hombre está hecho para dudar de sí mismo, pero no de la verdad. 
  • El mundo  está en guerra con la razón, y las murallas empiezan a tambalearse. 
  • El problema de nuestros sabios no es que no encuentran la respuesta, sino que ni siquiera ven el acertijo. 
  • El peligro radica en que la inteligencia humana es libre de destruirse a sí mima. Hay un pensamiento que impide el pensamiento. Y es el único que debería atajarse. 
  • En cuanto desparece la religión, desparece también la razón. 
  • El efecto de las principales corrientes modernas del pensamiento ha sido impedir el pensamiento. 
  • El pensamiento libre ha agotado su propia libertad. Está hastiado de su éxito. 
  • Ha llegado el momento de dejar de buscar tantas preguntas y de empezar a buscar respuestas. 
  • Desear la acción es desear la limitación (…), cuando escoge algo renuncia a todo lo demás. 
  • Se puede liberar a las cosas de  leyes ajenas, pero no de las de su propia naturaleza: si le quitas a un triángulo un lado, no le estas quitando algo al triángulo, sino que simplemente deja de ser triángulo. 
  • Y, como apunte final, la sorprendente comparación que hace entre Nietzsche, Tolstoi y Juana de Arco (sí, así como suena)

Todas las citas escogidas del capítulo El suicidio del pensamiento. Un gran libro, una gran autor para empezar el 2025: ¡feliz año!


lunes, 30 de diciembre de 2024

CRÓNICA DE UN DESORDEN, Juan José Rastrollo


 



   Pablo Soler es un licenciado en Filología y escritor que consigue un puesto en un colegio como bibliotecario, cuando está atravesando un momento delicado: acaba de ser abandonado por su novia y se encuentra totalmente descentrado. 

   La directora le encomienda la misión de catalogar todos los libros y ordenar la caótica biblioteca del colegio de una forma seria y profesional. Pablo acepta el reto, esperando que le sirva como ejercicio catártico para reflexionar y centrarse, pero muy pronto va a comprobar que es mucho más sencillo ordenar toda una biblioteca que ordenar la propia vida.

   Juan  José Rastrollo (doctor en Humanidades, licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de Alicante y en la Enseñanza Secundaria) pone toda su preparación y todo su bagaje literario al servicio de un relato original y profundo, donde toca las interioridades del ser humano y reflexiona a la vez sobre el sentido de la creación literaria en parangón con la vida misma. 

   Luis Landero creó el personaje del escritor antihéroe en su emblemática Juegos de la edad tardía. Desde entonces, no son pocos los que se han acercado a la figura del escritor fracasado. Pero en esta novela, el fracaso literario coincide con el fracaso personal. O quizá sean parte del mismo fracaso. Pablo es una persona buena y sensible, pero que no tiene solucionado su  planteamiento vital. Lo que le ocurre -en mi opinión- no es que sea bueno o malo, sino simplemente que no sabe quién es. Como muy bien apunta Javier Puig en la introducción, Pablo tiene miedo a decidir, y busca experimentar, se convierte en un ser iniciático, sin rumbo, manipulable. No sabe qué hacer con su libertad, lo que es un signo claro de inmadurez (con su agudeza habitual, Chesterton advierte que actuar libremente implica al mismo tiempo experimentar limitaciones). De hecho, pretende ordenar una entera habitación con cientos de libros, cuando su vida entera es un desorden. De ahí el título, que me parece muy apropiado. 

   Escrita de una manera cuidada y limpia, con momentos de gran lirismo y reflexiones de hondo calado filosófico y metaliterario (fruto de las abundantes lecturas del autor), no tiene miedo a la innovación literaria, y sale del envite con gran soltura.  En varios capítulos abandona la primera persona para dejar que sean otros personajes de la novela los que cuenten, proporcionándonos una visión más poliédrica del relato.  En otro capítulo, describe los diferentes momentos como si fueran viñetas de cómic. Inserta poemas, cartas, informes médicos, etc. Pasa del futuro al pasado y del pasado al futuro, sin que se rompa en ningún momento la línea argumental. Rastrollo es, en ese sentido, un escritor valiente. 

   En fin, una gran novela, heredera de la gran literatura que el autor conoce tan bien (Paul Auster, Kafka, Vila-Matas, etc.). Un relato nada condescendiente donde sitúa al lector enfrente de lo más sublime y a lo más banal, y que ayuda a reflexionar sobre  la perenne condición humana.

viernes, 6 de diciembre de 2024

LO SAGRADO EN LA POESÍA ESPAÑOLA DEL SIGLO XXI, Carlos Peinado (Coord.)


 


  Agradezco a mi amigo y compañero de trabajo Juanjo Rastrollo el haberme facilitado este pequeño volumen con un título tan inusual.  Uno  puede pensar que en pleno siglo XXI nadie cree en nada, pero no es verdad. Tendrán que ser una vez más los poetas los que saquen a la Humanidad de este atasco en el que tanta gente está reafirmada en la solemne tontería de que todo viene del azar, que es pura evolución de la materia, y de que el hombre es algo así como un mono espabilado que ha tenido suerte. 

  A los que creemos en el espíritu, este esfuerzo de coordinación del profesor de Sevilla Carlos Peinado es encomiable. Como él mismo dice en la introducción, desde el homo de Neandertal, la gente creía en la otra vida, en la trascendencia. Es decir, desde que empezó a pensar un poco, vamos. A partir de ahí, la religión siempre ha estado presente en la literatura como algo consustancial. Con todo, en estos estudios no se analiza una poesía de creyentes y devotos (a veces, sí). Abundan los meros buscadores, aproximadores al hecho religioso. 

  He leído solo algunos capítulos. El de Gabriel Insausti, profesor que tuve el gusto de conocer (cuando éramos jóvenes) en Pamplona, junto con el director de su tesis Víctor García Ruiz (con el coincidí en  la mili, cosa que une mucho, por cierto). Insausti hace mención a varios poetas. Comienza con Miguel D'Ors, un gran poeta de la experiencia (que ya tiene mérito), pero también Munárriz o mi estimado Antonio Moreno. 

  He leído otro estudio de María Caballero que trata sobre Dios y  la poesía latino americana, comenzando con Amado Nervo y terminando con Borges. Aunque hay que decir que deja un capítulo aparte (se lo merece) al sacerdote chileno José Ibañez Langlois -especialista en Pound, Rilke y Neruda- que ha escrito la inconmensurable Pasión de Cristo. Pienso que esta obra, en serio, merece un puesto privilegiado en la literatura religiosa universal. Es difícil de describir por su originalidad: esta obra no admite etiquetas. La recomiendo a todo cristiano o ateo para su meditación durante la Semana Santa. En mi opinión, una cima. 

  Las demás contribuciones las he visto por encima en espera de una lectura más atenta. En todo caso, una gran aportación de un buen grupo de especialistas. Dios interesa también en el siglo XXI. Interesará siempre, si queremos seguir homo sapiens. 

viernes, 15 de noviembre de 2024

MINDFULNESS PARA ASESINOS, Karsten Dusse

 





   Un abogado con dificultades en el matrimonio asiste a un curso de mindfulness por recomendación de su mujer. Mindfulness es una terapia de auto ayuda que se basa en la atención plena: un especie de carpe diem. Es decir, cuando estás haciendo una cosa, pon tu acción en eso que estás haciendo sin pensar en nada más, ni siquiera en las consecuencias que puede traer. El problema es que el protagonista es abogado de una red criminal, la cual le confía todos sus problemas. 

   Lo demás, se lo puede imaginar el lector. Es una originalísima novela de humor negro muy divertida y ocurrente. Las situaciones en las que el autor pone al protagonista son tan divertidamente absurdas y se encuentran tan al límite de todo lo posible, pero al protagonista solo le preocupa seguir las pautas del mindfulness, con las cuales se siente bien, en contraste con la crueldad y la muerte que le rodea. La recomiendo vivamente. Hacía tiempo que no me reía tanto con una novela. 

viernes, 8 de noviembre de 2024

INTERIOR DÍA, Andrés Guilló



   Después de su afamada y muy vendida Esmeralda sin brillo, historia de una cabaretista de los años cincuenta en España, Andrés Guilló ambienta este consistente relato en un época muy interesante: la transición española, que coincide con la llamada época del destape. 

   Guilló ha estudiado concienzudamente la época y conoce a todas los actores y las actrices de aquel tiempo. España conseguía la libertad, pero -como afirmó no me acuerdo quien- una vez conseguida la libertad, ¿qué hacemos con ella? Es como a un niño que le traen un mecano los Reyes Magos, y lo toma con ilusión, pero nadie le explica cómo funciona. Al fin, acaba estropeando el juguete e incluso haciéndose daño. 

   Ahora nos parece ridículo que en aquellos años se llenaran los cine por que aparecían durante unos segundos los pechos de una señorita. Pero, según cuenta Guilló, fue así. Y nos produce risa que tanta gente fuera a ver El último tango en París a Perpiñán, cuando podía hacer tantas cosas interesantes y mucho más cerca. Es, en el fondo, el deseo de lo prohibido. Por eso, a los pocos años de volver la democracia, alguien escribió un artículo publicado El discreto encanto del desencanto. O, por poner una ejemplo, la famosa e inteligente pintada: Contra Franco vivíamos mejor

  Pero Guilló va más allá. Aquellas chicas que aparecían desnudas en Interviú (Marisol, por ejemplo) o en películas, a nosotros nos podían parecer que era un dechado de libertad provocadora, una punta de lanza contra la pacata moral inculcada a nuestra generación. Pero en realidad eran víctimas: una vez que entraban en ese juego, ya no podían salir. Eran presionadas, y su carrera se venía abajo, si se negaban. De esta perspectiva, pasados los años, más que pasión producen compasión. 

   En fin, les dejo con estos apuntes y lean la novela, que no quiero hacer spoiler. Nuestro estimado Andrés Guilló toca un tema, que puede parecer tabú, con gran naturalidad pero también con una gran gran esfuerzo de empatía con las mujeres que ahí salen. Es en el fondo un homenaje a todas ellas.

martes, 29 de octubre de 2024

DUBLINESCAS, Enrique Vila-Matas


 

   El editor Samuel Riba tiene ya 60 años. Se siente hundido después de que tuviera que cerrar editorial. No encuentra sentido a su vida literaria. A raíz de una conversación con sus ancianos padres decide ir a Dublín, y probar un viaje iniciático por donde los lugares que inmortalizó El Ulises de James Joyce. Su propósito, entre otras cosas, es celebrar el funeral de la literatura en época de la galaxia Guttemberg, que se produce con el advenimiento del mundo digital. 

   Original novela de Vila-Matas, que es mucho más divertido en su escritura que en su persona. Es un relato de meta literario en donde el autor se hace continuas preguntas sobre el sentido de la literatura, que es lo mismo que decir sobre el sentido de la vida. Por supuesto, la trama está llena de baches y vericuetos inesperados, que hacen muy amena su lectura.

   El estilo es ligero, muy ocurrente. Me ha gustado cómo pasa de la vida a los pensamientos sin solución de continuidad. Vila-Matas es un maestro de la literatura. A mí su lectura me ha ayudado. Es una muestra, digo yo, de que la mejor escuela para escribir bien es la lectura de calidad. 

Y, sobre todo, me ha divertido. La verdad es que me esperaba un tostón, y en ese sentido fue una agradable sorpresa y una agradable lectura. 

lunes, 14 de octubre de 2024

A SALTO DE MATA, José Luis Zerón


 

  José Luis Zerón, prolífico autor  y divulgador cultural oriolano, nos regala ahora un diario escrito de 2008 a 2016. El género diarístico siempre ha estado presente en la literatura y ha aportado a la posteridad verdadera obras maestras. No es un género menor. A salto de mata está dividido en cuatro secciones que el mismo autor nos explica en la introducción. 

   El título está bien pensado. Salta de un asunto a otro, tiene la frescura que ha de poseer un diario. Hay muchas reflexiones de distinto tipo: recuerdos de la infancia, metaliteratura, crónicas de viajes, referencias a canciones, a películas, a programas de televisión, a poemas, a su propia actividad cultural, etc. 

   Un diario, a mi parecer, hay que leerlo sin prisa, poco a poco, sin esperar la solución de la trama (entre otras cosas, porque no tiene trama). En un diario no pasa nada, pero pasa a la vez todo. En A salto de mata es tan rica la variedad de temas que, como, en un oleaje continuo, logra mantener la novedad de la noticia, del apunte necesario, hasta la orilla final. 

  Indudablemente, después de comprobar la riqueza y extensión de lecturas y de referencias culturales, te das cuenta por qué la poesía de Zerón mantiene en todo momento esa tensión lírica y esa calidad en la forma y en el fondo. Ha sido un placer.

sábado, 5 de octubre de 2024

MIL OJOS ESCONDE LA NOCHE, I: LA CIUDAD SIN LUZ, Juan Manuel de Prada

 


   Esta primera entrega de la última novela de Juan Manuel de Prada consta de unas 800 páginas. Como me la dedicó el autor cuando estuvo en Elche, hice el firme propósito de leerla. Pero he ido poco a poco, sin prisas y compatibilizando su lectura con otras. Al final, no me he sentido agotado (el autor sí, según nos cuenta, ya que la escribió ¡a mano!) Pienso que ha sido para mí una experiencia única. Literatura de gran calidad, como solo este autor y muy pocos más saben hacer, pero que entronca con la tradición española del esperpento novetayochista, del tremendismo celiano, e incluso de la picaresca del siglo de oro. 

   Pero es que además está basada en un estudio documentado de todo lo que ocurrió con los artistas españoles exiliados en el París ocupado por los nazis (1940-41). Para ello, se ha pasado meses investigando en distintos archivos franceses y catalanes, y en otras fuentes personales. El único personaje ficticio es Fernando Canales (ya protagonista de Las máscaras del héroe). Escrita en primera persona, es un relato río (casi mar) con multitud de personajes que salen y entran, convirtiéndose en una obra coral (yo he contado, más o menos, unos 60 personajes, y creo que me quedo corto). 

   Tiene planteamiento muy claro, y un interminable nudo trenzado de donde salen cabos por todas las esquinas. Desenlace no tiene. ¿Te pierdes? Yo no me he perdido en ningún momento, me lo he pasado muy, me reído mucho y he llorado un poco. Pese a los guiños brutales y mostrencos, tanto marrones como obscenos (no hay que olvidar que leemos la novela con la gafas deformadas del protagonista, que lo convierte todo en esperpento), tiene páginas de magistral lirismo como su encuentro con Ana María Sagi y con Ana de Pombo, y descripciones magistrales que dan ganas de enmarcar (como la famosa conferencia de Gregorio Marañón en París ante los jerarcas nazis, que Juan Manuel ha sacado del olvido).

   Los pintorescos frescos con que ameniza el ambiente, la ironía con que narra las situaciones más estrambóticas y la riqueza de su inacabable vocabulario hace de esta novela tenga un puesto señero ya en la literatura española. No hay duda, y así lo han corroborado la crítica: De Prada se ha consagrado definitivamente (si no lo estaba ya). Y nos espera la segunda parte.

jueves, 26 de septiembre de 2024

LA ÚLTIMA CANCIÓN DEL VERANO, Roberto Hurtado


   Jaime, un inquieto chico 17 años que termina el Bachillerato y la Selectividad (y que toca el bajo), comienza el verano de 1993. Él piensa que le espera un verano como los demás, pero no será a sí. Algunos sucesos trágicos acaecidos en su barrio, la relación de amor-odio con su familia (su padre y su hermano Alejo), y, sobre todo, el encuentro con una prostituta llamada Isabel, hará que este verano será crucial, y cambie su vida para siempre.

   El autor, ya experimentado escritor, nos ofrece una historia apasionante, con ritmo, y con un estilo muy cuidado, en la que los personajes van delimitándose conforme avanza el relato. Muy original la organización de la historia en 28 capítulos con títulos muy sugerentes que te invitan a seguir leyendo, técnica de buen guionista, que sabe utilizar con soltura, sin romper el relato. 

   La última canción del verano transmite, sin moralinas, todo tipo de valores: amistad, resiliencia, empatía, superación, gestión de las frustraciones, etc. El capítulo final, titulado Redención, es magnífico (ya el título te da una pista). A mí particularmente es un palabra (y un concepto) que me atrae. ¿Se podría comparar con la historia (de redención) de Raskolnikov y Sonia que nos ofrece Dostoievski? Desconozco si el autor se habrá inspirado en Crimen y castigo, pero de todas formas tiene ese sabor clásico de la gran literatura rusa. 

   En suma, una novela que hará las delicias de los jóvenes pero también de mayores. En este sentido, pienso que no es una novela juvenil: relata una historia que trata de jóvenes, pero que puede ser leída por todo tipo de público. En suma, una estupenda obra de Roberto Hurtado, a quien tuve el gusto de conocer en la feria del libro. ¡Enhorabuena, pues! Y esperemos que siga publicando buenas novelas. 

sábado, 21 de septiembre de 2024

COSAS MÍNIMAS, Carlos Javier Cebrián

 


   Carlos Javier Cebrián publica en este pequeño volumen los artículos que publicó  de 2004 a 2008 en la revista llamada Noticias de Elche y en otros medios digitales. La columna era sucinta (la recuerdo muy bien, tenía un fondo verde, yo también publiqué alguno) y los artículos por tanto eran breves. Los temas eran muy variados, pero pienso que hay una hilo común que los une y que es, al fin de cuentas, la raíz de donde parte la creación de este poeta, articulista, crítico, animador y organizador de eventos llamado Carlos Javier Cebrián, al cual debemos su contribución -no pequeña- para que Elche tenga un actividad cultural que se merece. 

   ¿Y cuál es esa raíz, en mi opinión? Cebrián es un autor que pone su interior en un escaparate, que arroja lo que piensa y lo que siente, lo que cree. Piensa -y con razón- que la literatura no está para hacer frases bonitas, sino para comunicar tus propias emociones o tus propias búsquedas, tus certezas más tambaleantes y tus dudas más seguras. Esto, en definitiva, configura su poesía, y es lo que aparece también en sus artículos. Dice lo que piensa, lo que cree, lo que no cree, sin cambalaches. A alguno le puede parecer provocador, pero, si la literatura no es provocadora, ¿qué es entonces? Nos habla de lo más profundo y de lo más banal (que puede ser en ocasiones lo más profundo): la felicidad, la libertad, la estupidez, el deseo, el infierno, el amor y el desamor, sus recuerdos de la infancia... 

 Quiero resaltar aquí el artículo titulado 33 líneas aproximadamente. Y no solo porque la cita que lo encabeza es de mi padre, sino por que revela muy bien el impudor como valor positivo en la literatura. Creo que mi padre y Carlos Javier son dos personas muy opuestas en época, mentalidad, ideología, etc. Pero coinciden en pensar que es necesario a veces desnudarse, perder ese decoro, y mostrar el fuego que llevamos dentro. Mi padre no tuvo la culpa de haber nacido ardiendo. Carlos Javier, tampoco. Tal para cual. Grandes personas, grandes poetas. Y, por cierto, grandes  organizadores de eventos culturales los dos. Es una suerte haberlos conocido. 

miércoles, 11 de septiembre de 2024

LA VOZ DORMIDA, Dulce Chacón



    Esta novela trata sobre un grupo de mujeres presas, víctimas de la represión franquista después de la guerra civil. La autora, con un estilo ágil y preciso (y lírico, diría yo) nos cuenta la dureza de la situación de esas mujeres, humilladas con frecuencia por las carceleras y los carceleros, y en una situación injusta y deprimente. En el fondo, la novela es un homenaje a tantas mujeres que resistieron en su interior, que no cambiaron de ideas ni de bandos, y que se distinguieron por su afán de superación, lo que les lleva con frecuencia a no desesperarse y a buscar los caminos que puedan resolver su situación, sin lamentos inútiles, incluso con buen humor. También, la actitud de aquellas esposas que tienen al marido preso por ser comunista, y que mueven Roma con Santiago (nunca mejor dicho) hasta conseguir la reducción de la pena y, después de muchos años, el indulto.

  Chacón nos regala un precioso testimonio en una época como la nuestra empeñada en el empoderamiento de la mujer y en un revisionismo histórico que desentierre el papel que muchas féminas tuvieron en el ámbito social, político, científico o de lucha de derechos sociales. No hay que olvidar, por supuesto, a muchas mujeres que sufrieron con gran entereza vilezas injusticias y muchas murieron en el otro bando (por ejemplo, las 260 religiosas asesinadas). Aunque no lo diga específicamente, este libro representa un homenaje a todas las mujeres que sufrieron en esos trágicos años. 

  Una buena novela, en suma, que se lee de corrido y que contribuye a que no quede en el olvido lo que mucha gente sufrió en aquella época, ya lejana en el tiempo, pero siempre lacerante en la memoria de nuestra sufrida nación. 

   Y muchas gracias a Sergio, el alumno de 4º ESO del curso pasado, que me la prestó. Espero que no sea el último. 

domingo, 1 de septiembre de 2024

ABEL SÁNCHEZ, Miguel de Unamuno

 



   Esta novela trata sobre la envidia, vicio capital y muy español, según dice (aunque en todo el mundo hay envidiosos). Parece ser que don Miguel era muy envidioso y quiere tratar este defecto que le atormentaba. 

   Dos amigos de la infancia: Abel Sánchez y Joaquín (se podía haber llamado Caín, pero hubiera sido todo demasiado patente). Ya digo, uña y carne desde niños. Pero cuando empiezan a crecer Joaquín se da cuenta que Abel es más simpático, sabe tratar bien a la gente, tiene muchos amigos, cae muy bien a la gente y... el vicio de la envidia comienza a arraigar en él como una mala hierba. 

   Me ahorro contar más. Solo diré que la cosa se complica cuando aparece una atractiva mujer, Helena (¿un guiño a la heroína griega?)

   La novela es fantástica, me ha gustado mucho, más que la tía Tula. Niebla también me encantó en su día, pero no me acuerdo ahora de qué iba (habrá que releerla). Ya digo, me recuerda a Dostoievski un montón. Pero en mi opinión hay una diferencia. Raskolnikov se redime (y eso que había matado una vieja); Joaquín no lo hace, aunque lo intenta una y otra vez: tiene que dejar de odiar a Abel que sigue siendo, ¡ojo!, su mejor amigo. 

   Y ahí está el quid de la cuestión. ¿Qué le falta Unamuno? ¿Por qué es un autor tan... triste. En mi opinión, le falta la  esperanza. Más que la fe: él es religioso, incluso un místico: los sonetos sobre el Cristo de Velázquez, su admiración por Santa Teresa y San Juan. Pero defectos (como todos),  y ha perdido la esperanza de erradicarlos (las lecturas que acumula sobre el existencialismo de Kierkegaad, etc, no le ayudan demasiado). No en vano el capítulo dedicado por Charles Moeller en esa obra maestra Literatura del siglo XX y Cristianismo (obra ya clásica que tendrían que leer todos los que quisieran saber algo de literatura), se titula La esperanza desesperada. Unamuno es algo así como un determinista. En el fondo, no llega a creer en el libre albedrío. En el caso que nos ocupa, Joaquín es envidioso, y no puede hacer nada por dejar de serlo. No cree en el hombre. Todo lo contrario al verdadero cristianismo que confía en la lucha del hombre por ser mejor, ayudado siempre por la gracia de Dios.  En ese sentido, es muy ilustrativo la conversación que tiene con el sacerdote que le confiesa. 

   En fin, Unamuno en pura esencia. Una novela que nos deleita por lo bien que está escrita, y nos hace reflexionar. Insisto, recomiendo para todo el que quiera entender a Unamuno la lectura de Charles Moeller en el capítulo que le dedica.