En 1853, el escritor americano Herman Melville, más conocido por ser el autor de Moby Dick, publicó el relato titulado Bartleby, el escribiente, sin sospechar que el personaje principal de esta novela se iba a convertir en un estereotipo referente en la literatura universal: el de aquel escritor que, en un momento dado de su vida, deja de escribir. O el de aquel, que, habiendo triunfado con su primera novela, no escribe más.
Y a eso se pone Vila-Matas, a rastrear autores con esas características, y a querer entender las razones de cada uno, muy diversas, a veces trágicas, a veces divertidas. Pienso que es un homenaje a tantos escritores -unos conocidos, otros no- que tuvieron la honradez de dejarlo, porque les pareció en ese momento lo más coherente.
Es decir, no es exactamente una narración ficticia, sino una investigación, que se termina convirtiendo en muchos y variados relatos que se cruzan, enriquecidos por anécdotas, dichos, etc.
Vila-Matas demuestra su cultura literaria, su pluma hábil y ligera, su ironía... La maestría, en una palabra, de este veterano autor. Al final, no le han dado el Nobel, pero caerá algún día: estoy seguro . A España ya le toca.

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