AUTOR DEL BLOG

Mi foto
Nací en Palencia en 1960. Ejerzo la docencia en un Instituto de Elche como profesor de Historia del Arte e Historia Contemporánea. He escrito algunos libros y me gusta leer. Participo en diversas actividades literarias. Con este blog, pretendo simplemente dejar constancia de todo libro que cae en mis manos, con el deseo de que me sirva para reflexionar sobre lo leído y poder así compartir mis impresiones. Muchas gracias.

domingo, 18 de enero de 2026

101 LEDS, Francisco Santamaría

 



   Una ya no corta vida del filósofo, iniciador de empresas culturales y ensayista, le ha valido a Francisco Santamaría para atesorar una buenas toneladas de sabiduría. Pero la sabiduría puede apretarse en fornidos tomos de pensamientos o destilarse en gota a gota. En un mundo donde manda el tweet más que el articulado argumentario, es una gran idea publicar un libro de aforismos. En realidad, el aforismo ha sido siempre una forma de acercar el pensamiento al hombre de la calle. 

   Francisco Santamaría los compara a leds, pequeñas lucecitas que, colocadas en enjambre, puede generar mágicas figuras que hacen te transportan a otro lugar. Precisamente, ha sido estas navidades donde he tenido el placer de leer estos sugerentes pensamientos, cuando en la calle miles de leds encendían los sueños de los niños. Así, el autor nos introduce casi sin darnos cuentas a las grandes causas pendientes de la filosofía: el conocimiento, el corazón, la verdad, el sentido común, la vida... 

   Personalmente, siempre me ha gustado registrar frases o versos con los que me he cruzado en la vida, y más tarde gustarlos sin prisas como si fueran un caramelo. Las luces de Santamaría están llenas de paradoja, a veces de ironía. Hay otras que se quedan sin terminar, un rayo en el aire para que tú lo atrapes. Cada cual tiene su sorpresa, un requiebro. Estas destinadas a tomar conciencia de esa verdad inconfesable que pudiera estar escondida en los más recónditos repliegues de tu amor o de tus miedos. 

   Muchas gracias, Paco, por estas luces que han iluminado todavía más mi Navidad, y aquí os dejo una antología, como aperitivo, de las que más me han gustado: 

  • Solo conocemos bien a alguien si le queremos.
  • Solo aprende quien sabe escuchar lo que no le gusta.
  • Es de sentido común desconfiar un poco de él.
  • Si le importas a alguien, no eres pobre del todo. 
  • Los carnavales domestican la transgresión.
  • Si sabe reírse de sí mismo, podrá tomarse en serio la vida.
  • La persona fuerte es capaz de encontrar belleza en la dificultad. 


lunes, 12 de enero de 2026

LOS AMANTES QUE NUNCA TUVE, Manuela Maciá


 

   Beatriz Aranda es una mujer madura que decide vivir una temporada en un hotel de la costa. Tiene que hacer un parón definitivo en su vida, reflexionar, escucharse a sí misma, reconducir su existencia. Allí hace amistad con Fernanda, también marcada por su propio fracaso. Juntas, confidencia tras confidencia, se cuentan sus azarosas vidas, aunque es la de Beatriz la que marca el relato. 

   La escritora ilicitana Manuela Maciá nos ofrece un ambicioso fresco en donde aparecen los proyectos juveniles de las protagonistas, los primeros desengaños, las amistades indestructibles, la familia y, sobre todo, aquellos amantes que nunca tuvieron. Es una novela de gran carga psicológica, en la que cada detalle es importante, con un estilo literario depurado y directo, y donde se escanea, por decirlo así, los perfiles humanos más ocultos de los personajes que va apareciendo en la obra. 

   La sinceridad y la valentía de Beatriz, al mostrarnos sus heridas (está escrita en primera persona), hace que nos identifiquemos con ella, y que podamos acompañarla durante todas sus vicisitudes con verdadero interés. 

   Es una novela intimista que, sin embargo, no se circunscribe a un lugar. El ambiente de París, Florencia, Londres, Nueva York (lugares en donde vive la protagonista, o pasa temporadas) está magistralmente descrito en estas páginas. Sospecho que, por su afición viajera, la autora los conoce de primera mano.

   En fin, una novela de una escritora experimentada que es un placer haber leído, y que confirma una vez más el dulce momento que están pasando las letras ilicitanas. 

martes, 14 de octubre de 2025

TRÁNSITOS, Jesús Zomeño

 



   Para viajar de Sofía a Bucarest, es necesario tomar cuatro trenes. Y cuatro son los capítulos de esta singular novela, que sigue en todo ese itinerario. En realidad, cuatro relatos de ficción independientes, con distintos protagonistas. Sin embargo, hay un algo común, que hace de esta creación literaria algo coherente y unitario. 

 El viaje en tren se convierte, según pasan las páginas y los railes, en un trasunto del viaje interior que emprenden los protagonistas. Lo he leído por orden cronológico, que difiere en algo al orden de los capítulos. En el primer tramo del viaje, dos viejos agentes soviéticos viajan al funeral de un colega; en el segundo, es un pasajero individual el que se plantea una serie de dilemas, tomando pie de lo que observa en el vagón; en el tercero, un policía huye de los que pretenden matarle y se encuentra con un vampiro tatuador como compañero de viaje; el cuarto, una joven, que se hace llamar Mary Shelley, va al encuentro de un novio que ha conocido en Internet, y le cuenta a un interlocutor anónimo, los motivos más oscuros de sus heridas interiores

   El estilo personalísimo de Zomeño, ya perfectamente reconocible en las anteriores obras, despliega aquí todas sus claves. Ese estilo es el que hace de esta novela un obra inclasificable, fuera de lo común (en el sentido más literal del término). A mi parecer, encontramos en todo el relato una particular alianza entre los objetos y los espíritus. Una maleta, un café servido frío, un sobre abierto, un clavo en una puerta, un mango en el plato, un plátano o el simple hecho de rascarse la nariz, pueden convertirse como por ensalmo en un grave dilema existencial, en duda o miedo, o en una retorcida ironía que desdobla la verdad y el bien. 

 Personajes perdidos en el tiempo-tren, que viven como pueden de la añoranza, seres dominados por la aprensión y la incertidumbre, inseguros, se agarran a lo mínimo para tomar grandes determinaciones, mientras su mundo se reduce a un vagón de un viejo ferrocarril. Lo más sublime puede acabar en una sonrisa sardónica, y lo más superficial puede desembocar en un milagro de celebración. Todo se puede esperar de un autor que sabe sacar punta del milímetro existencial más recóndito.

   El viaje que emprenden Yavor, Rania, Antonio Martínez o Mary Shelley, en realidad, es un fragmento lineal de su azarosa vida, en el que tienen que debatirse entre un hundimiento en el fondo abisal de su propia incoherencia, o un intento de salir a flote como puedan, para esperar pacientemente una agonía por lo demás inevitable. Todo lo sabremos (o no) en el destino final, cuando llegue su última parada. 

   Con su última novela, Jesús Zomeño nos regala una obra llena de ingenio, frescura y originalidad, que lleva el marchamo de su ya inconfundible forma de contar. Se podría decir que aquí Jesús es más Zomeño que nunca. 

viernes, 15 de agosto de 2025

LLEVAME A CASA, Jesús Carrasco

 



 Juan, joven que quiere independizarse buscando como puede un trabajo en Edimburgo, recibe la noticia de la muerte de su padre en un Cruces, un pequeño pueblo de la provincia de Toledo. Cuando va al pueblo a enterrar a su padre, se da cuenta de que alguien tendrá que cuidar de su madre, que da ya síntoma de alzhéimer. Su única hermana, madre y con trabajo en Estados Unidos, no puede.

  Con su característico estilo realista, directo, muy cuidado y con gran dominio de los recursos literarios, trata con la maestría acostumbrada sobre la obligación que supone para los hijos cuidar de sus padres mayores, y los conflictos interiores que ello puede suponer. Una realidad cada vez más frecuente en España y en el mundo. Carrasco sigue escalando puestos como uno de los mejores narradores de historias en España, y, asimismo, muy traducido fuera de nuestras fronteras. Toca cosas de conciencia, cosas de siempre, cosas del ser humano. 

  Una buena frase esta última para una despedida, queridos lectores. Las vacaciones son buenas también para los blogs. Y este blog descansará durante unos meses, hasta nuevo aviso. Que disfrutéis... leyendo. 

jueves, 3 de julio de 2025

LA CERCANÍA DE LO EXTRAÑO, Javier Puig

 



   El conjunto de relatos Cercanía de lo extraño, publicado en la colección fifty de la editorial Frutos del tiempo, supone un ejercicio de sabia y consistente literatura. Escribir relatos no es tan fácil como parece, y Javier Puig -bien conocido en los círculos culturales por sus ponderadas críticas de libros y películas- sale de la acometida con solvencia. 

   Yo diría que lo que nos presenta son pequeñas historias de condición humana. En ellas analiza cómo nos repercute el paso tiempo, y también pone en evidencia nuestras dificultades de comunicación. Cada ser humano es un mundo que tiene que orbitar alrededor de otros, de tal manera que todos somos parte de los demás. Ello es difícil y, a veces, huimos y nos topamos con la soledad. La soledad abunda en un mundo individualista, donde se pretende ser feliz a base de no mancharse con nadie. 

   Algunas veces, Puig nos habla de encuentros fortuitos (la cercanía de lo extraño; también sin embargo; su única esperanza). Otras, del desengaño y desdoblamiento de la personalidad (el escritor consagrado). Otras, del paso del tiempo, incluso enfrentándose con la muerte (murmullo de la existencia, Esteban). Casi siempre se da un momento en el que los protagonistas tienen que enfrentarse a sí mismos. Algunos, escapan. Otros, acometen su destino. El lector, de alguna manera, se ve involucrado en esos dilemas, en los que se reconoce. 

   Un ejemplo. En el primer relato, que da título al libro, el protagonista se ve solicitado por un vagabundo en la calle. Cuando se miran a los ojos, se da cuenta que el pordiosero es un antiguo amigo de la escuela. Son circunstancias como esta las que suponen un antes y un después en la vida de los personajes. 

   Escrito a conciencia, resulta en conjunto una prosa pulida y trabajada, con una sintaxis muy bien ensamblada y  con un vocabulario rico y preciso. Utiliza con acierto la primera persona. Su calidad está fuera de toda duda. El autor oriolano tiene el don de definir magistralmente las situaciones y los estados anímicos. 

  Conocía a Javier como crítico. Ahora sé que también es un escritor consistente. Frutos del tiempo ha acertado con esta publicación y demuestra su compromiso con la buena literatura. 

lunes, 16 de junio de 2025

EL VIAJE DE LAS BIBLIOTECAS, Antonio Moreno

 



  Hoy día existe una cierta locura por viajar. La gente, más que irse, parece que escapa de su lugar habitual. Alguien dijo que, cuanto más lejos se viaja, más es el grado de insatisfacción con que se vive. Quizá sea exagerado, pero hemos de reconocer que algo de eso hay. 

   No es el caso del poeta y escritor Antonio Moreno que, desde  su querida Elche, decide en estas páginas darse una vuelta por algunas poblaciones del entorno: Alicante, Novelda, Orihuela, Sax, Callosa de Segura, Monóvar, etc. El propósito de cada uno de estas salidas es visitar la biblioteca del lugar, escrutar los volúmenes de cada estantería, hojear algún libro que le parezca más interesante. Mientras, nos cuenta algo del pueblo y de sus gentes: las calles por donde transita y las personas con las que se va encontrando. El planteamiento, como se ve, es bastante sencillo.

   He decidido leerlo tranquilo, dejándome llevar por la sabiduría y el estilo pulcro, directo y llano del autor. Y he aprovechado para subrayar en el papel verdaderas monedas de oro que va dejando a un lado y a otro, como quien no quiere la cosa. Por ejemplo, la visita que realiza a la casa de Azorín en Monóvar y la descripción que hace de Alcoy, ciudad en la que estuvo viviendo hace años. Sus recuerdos, acrisolados por el paso del tiempo, constituyen un ejercicio de equilibrada melancolía. 

   En efecto, todo en Antonio Moreno es equilibrio, ponderación, digresión oportuna, sentimiento atinado. Si necesitara una ayuda para cimentar mi impresión, no tendría más que "llamar" precisamente a la página 112 del libro: "escribir es un acto despojado, sin atavíos ni ornamentos". Para ello, pienso, es el escritor mismo el que ha de estar igualmente despojado de todo ruido perturbador, única forma de conservar una mirada limpia. 

   Y, con esa mirada atenta a lo importante, Antonio Moreno -con la inestimable compañía de su mujer Bárbara- nos relata un singular y atractivo periplo  por esas poblaciones, por sus gentes, por esas estanterías llenas de libros. En el fondo, un viaje por todo el mundo, sin grandes gastos añadidos ni esperas onerosas en los aeropuertos. 

viernes, 6 de junio de 2025

INTEMPERIE, Jesús Carrasco

 



   Solo tengo una palabra para comenzar el comentario de esta novela: desolación. El relato es impactante, no solo por el tema, sino por el estilo directo, prodigiosamente adjetivado con que describe con minuciosidad cada momento de sufrimiento, sin ahorrar nada al lector. La maestría de este autor para describir con una sola imagen lo que pasa otorga una asombrosa plasticidad al relato. No es extraño que, con esta aportación, Carrasco entrara por la puerta grande en la novelística contemporánea. 

   Aviso. Quien lee Intemperie tiene que estar dispuesto a sufrir. Pero, en medio del sufrimiento, hay cabida para momentos de gran lirismo y de nobleza sincera, de corazones puros. No todo es excremento

   Un niño se escapa de un pueblo muerto y seco, en medio de la estepa, donde todo es ruin: las casas, los campos, las piedras negras y... los hombres. En ese lugar, todo es puro desarraigo. Todo, menos la maldad. El niño huye despavorido del cinturón de su padre y de cosas mucho más perversas. Las penurias que pasa el chiquillo os las dejo para el que se atreva. Alguien ha dicho que semeja un western. A mí me recuerda a Las ratas de Delibes. Pero más todavía al tremendismo de Cela en La familia de Pascual Duarte

   En fin, un libro, os lo aseguro, que a nadie dejará indiferente. 

lunes, 5 de mayo de 2025

A LA ESPERA DE ALGUNA LUZ, Francisco Gómez

 




   El escritor Francisco Gómez publica una nueva entrega de relatos, evidenciando la soltura y el oficio que maneja desde hace tiempo en esa pequeña gran literatura que constituyen las narraciones breves. Este último libro sigue la línea y la visión de otros anteriores (Los días sin ti, El vicio de perder, etc.), pero con un tono si cabe más cercano, más íntimo y confidencial, más dialógico, en el que el autor mantiene una conversación con el protagonista. Es lo que podríamos llamar literatura del susurro, escrita en voz queda, muy al oído del protagonista y, por ende, del lector, que entra en ese mundo, en esa historia, sin él darse cuenta. De hecho, muchos de los relatos están escritos en segunda persona. 

   En sus narraciones, incide en las grandes cuestiones que laceran la so(u)ciedad actual: individualismo, desarraigo, incomunicación, soledad... Y, por supuesto, el paso del tiempo. Tantas son nuestras expectativas al abrirnos el camino de la vida que -al final- nos encontramos con un mundo de insatisfechos. Ellos y ellas tienen carrera, estudios, niveles de idioma, etc. y viven con la impresión de que no han llegado hasta donde podían. En efecto, estas historias parecen un gran lamento que cubre los relieves de la vida y marchita la ilusión. 

   Pero no pensemos que el autor es un pesimista existencial. El título del libro lo dice bien claro. Se vislumbra siempre una luz -aunque sea muy pequeña- al final del túnel. Hay, en tanta oscuridad, un candil de esperanza (como el de la portada). Tan es así que el mismo escritor se arremanga y aporta su propio aliento a los protagonistas, y les hace darse cuenta al cabo de que no todo está perdido. Francisco no escribe: abraza con la letras. Intenta aportar algo de calor y humanidad. Digamos que tiene misericordia de ellos, y valga la expresión como homenaje al Papa tocayo suyo, que tanto la predicó y la practicó. 

  Al poco de terminar el libro, vino el apagón. Cuando al fin se encendieron las luces, aplaudí con alegría, pensando no solo en voltios, sino en ese candil, en ese final de túnel que Francisco Gómez -con su humanidad rebosante y su literatura- nos señala a todos.

domingo, 6 de abril de 2025

lunes, 24 de marzo de 2025

VICTORIA, de Paloma Sánchez-Garnica

 


   Victoria, una joven berlinesa, tiene que sobrevivir con su hermana y su hija pequeña en el difícil y peligroso Berlín de la posguerra mundial, dividido en sectores y lleno de intrigas y de miseria. 

   El último premio planeta es un entretenido y consistente relato que comienza en Berlín en 1946, pero nos lleva por diversas partes del mundo hasta 1964. El ritmo es trepidante y lamentarás interrumpir su lectura para abrir la puerta a un vecino (por ejemplo). 

   Como bien dice la autora, no se trata una novela histórica, es un apasionante relato de condición humana: trata sobre los sentimientos que nos embargan, las dudas, los rencores, el amor y el desamor. Y todo ello en situaciones sociales y políticas muy duras que millones de personas tuvieron que sufrir durante aquellos años. Y no sólo hablamos del fascismo y el comunismo. En otras latitudes, dentro del mundo llamado libre, también se dieron todo tipo de injusticias. 

   Ya digo, para empezar es entretenida (la acción nunca decae, la descripciones y los diálogos son ágiles), aprendes además historia contemporánea y te hace reflexionar sobre el pasado. Y, como colofón, está muy bien escrita. ¿Qué más queremos?

miércoles, 26 de febrero de 2025

La trilogía de Nueva York (I. La ciudad de cristal), de Paul Auster

 



   Una buena mañana ilicitana, alrededor de un café, mi amigo y novelista Juanjo Rastrollo, me comentó que una de sus fuentes de inspiración era Paul Auster. Algo me sonaba (los exitosos guiones de Smoke y Blue in the face), pero yo no había leído nada. Sabía que el americano era un autor de culto y que merecía la pena. Me recomendó la Trilogía de Nueva York, y a por ella me fui. Por ahora, he leído la primera entrega, que paso a comentar.     

   La trama de Ciudad de cristal -que así se titula- se inicia con un hecho que le sucedió realmente al autor: una llamada errada en mitad de la noche de alguien que pregunta por un detective llamado Paul Auster. Daniel Quinn (un escritor de novela negra fracasado), es el que descuelga el teléfono y al cabo afirma -sorprendiéndose incluso a sí mismo- ser la persona buscada. Le encargan un caso bastante escabroso y se dispone a investigarlo: es la forma de pasar de la literatura a la realidad.   

   Pero hete aquí que, en lugar de una aventura detectivesca al uso, nos encontramos con una novela de corte existencial, donde el protagonista se involucra de tal manera en la investigación del caso encargado que inicia un viaje iniciático por las calles de Nueva York en busca de su propia identidad y del sentido de su vida. 

   Para ello, se inspira en nuestro Don Quijote que espera vencer a los molinos y se estrella con la realidad. Buscar nuestro sentido supone la locura, nos viene a transmitir. 

      La ciudad de cristal es una novela de culto, entre filosófica y policial,  que ha supuesto una novedad influyente en el panorama de la novela negra actual. 

 Realmente, Quinn es un Quijote neoyorquino, es decir, un personaje universal que está presente en toda la literatura. Su atemporalidad es lo que hace tan importante esta trilogía y el mismo Paul Auster. Su aportación a la literatura es única. 

domingo, 16 de febrero de 2025

EN DEFENSA DE LA LUZ, Carlos Javier Cebrián


 

   Acabo de terminar el último poemario de nuestro gran amigo Carlos Javier Cebrián

  Fue presentado en Elche por Javier Baeza, con la inestimable aportación de la música de Lucas Segarra, Matuska Project y Señor Loboque lograron facilitar el kairós necesario para disfrutar cada poema. Yo me lo pasé bien, y es que Javi Cebrián -lo sabemos- es un caja de sorpresas. Nunca sabes por dónde te va a salir. Toda su poética tiene el don del desafío, de la desnuda aventura en que consiste sobrevivir. 

   Ahora se nos ha vuelto luminoso, celebrativo. A mí no me sorprende: siempre he sospechado que el existencialismo de Cebrián guarda una enorme carga de luz. Si por algo destaca, es por su absoluta honestidad. Es un poeta profundamente antirretórico. Cuenta lo que siente, lo que ve. La manera que tiene de seguir existiendo. Si no es así, no hubiera escrito Celebración del milagro y Vida de poeta (para mí, los mejores poemarios... hasta este). 

   Vayamos a sus versos. Una vez que ha pasado página (el amante que fue ya no está en sus poemas), el poeta nos revela que en realidad él no quería nacer (o sea, que le han nacido sin permiso). A pesar de ello, ya que está en este mundo, no le queda otra que aspirar a la claridad. Y ahí comienza su defensa a capa y espada de la luz. Pero la luz se halla en ese horizonte que Kant nunca lograba alcanzar del todo. O en esa piedra que el Sísifo de Camus nunca lograba hacer suya. La búsqueda de la luz, de la felicidad en suma, se convierte para el poeta en su  más apacible condena. No tiene más remedio que caminar hacia hacia la llamarada, hacia todo lo que nos hace arder. Es más, el mismo poeta nos aporta las líneas maestras para escrudiñar una posible solución. Todo es hermoso -nos dice-basta con saberlo interpretarNo nos engañemos, la de Cebrián es una poética que, a pesar de su aparente cinismo, guarda muchos quilates de sabiduría, reflexión y experiencia de la vida. 

   Cosme de Médicis repetía a sus adeptos aquella máxima horaciana: el que decida ser feliz, pues que lo sea. Cebrián no se queda atrás y cierra el telón del poemario con un verdadero reto: Despierta, asume el riesgo de ser feliz, o al menos de intentarlo. No se hable más. 

   Y esto es lo que hay, amigos. En efecto, no se hable más. ¿Permanecerá callado nuestro Carlos Javier Cebrián? -No creo, no creo. ¿Qué sería Elche sin él?

viernes, 10 de enero de 2025

ORTODOXIA, G. K. Chesterton

 





   Chesterton es un escritor perspicaz, contracorriente en su época y en la actual, con afirmaciones provocadoras y sorprendentes que, al menos, te hacen pensar. Ocurrente y polemista hasta el fin, era -sin embargo- un hombre amable, muy amigo de los que no pensaban como él. 

   Como bien se sabe, comenzó siendo un agnóstico militante y terminó siendo un católico convencido, en un país de mayoría  anglicana. ¿Qué le llevó a este cambio radical? Sin duda, el caer en la cuenta de que el Catolicismo es el camino cierto para desarrollar la libertad y el pensamiento. Es una Fe que te hace pensar. Critica la irracionalidad de todas las corrientes intelectuales de su época, que -según su visión- han renunciado al pensamiento. De hecho, el capítulo más sustancioso de este libro se titula El suicidio del pensamientoMe parece a mí que esta es la idea central del libro y de todo el quehacer chestertiano (comenzando por el padre ocurrente y metódico padre Brown). 

 ¿Qué diremos de la forma? Su estilo es frondoso, su escritura surge a borbotones y su línea argumental es eminentemente paradójica. 

  Como es complicado resumir todo su pensamiento (no es un escritor muy metódico, y, personalmente, era tan buena persona como caótica), solo transcribo algunas de las citas que me han parecido más interesantes: 

  • Sin humildad es imposible disfrutar de nada, ni tan siquiera del orgullo. 
  • El hombre está hecho para dudar de sí mismo, pero no de la verdad. 
  • El mundo  está en guerra con la razón, y las murallas empiezan a tambalearse. 
  • El problema de nuestros sabios no es que no encuentran la respuesta, sino que ni siquiera ven el acertijo. 
  • El peligro radica en que la inteligencia humana es libre de destruirse a sí mima. Hay un pensamiento que impide el pensamiento. Y es el único que debería atajarse. 
  • En cuanto desparece la religión, desparece también la razón. 
  • El efecto de las principales corrientes modernas del pensamiento ha sido impedir el pensamiento. 
  • El pensamiento libre ha agotado su propia libertad. Está hastiado de su éxito. 
  • Ha llegado el momento de dejar de buscar tantas preguntas y de empezar a buscar respuestas. 
  • Desear la acción es desear la limitación (…), cuando escoge algo renuncia a todo lo demás. 
  • Se puede liberar a las cosas de  leyes ajenas, pero no de las de su propia naturaleza: si le quitas a un triángulo un lado, no le estas quitando algo al triángulo, sino que simplemente deja de ser triángulo. 
  • Y, como apunte final, la sorprendente comparación que hace entre Nietzsche, Tolstoi y Juana de Arco (sí, así como suena)

Todas las citas escogidas del capítulo El suicidio del pensamiento. Un gran libro, una gran autor para empezar el 2025: ¡feliz año!


lunes, 30 de diciembre de 2024

CRÓNICA DE UN DESORDEN, Juan José Rastrollo


 



   Pablo Soler es un licenciado en Filología y escritor que consigue un puesto en un colegio como bibliotecario, cuando está atravesando un momento delicado: acaba de ser abandonado por su novia y se encuentra totalmente descentrado. 

   La directora le encomienda la misión de catalogar todos los libros y ordenar la caótica biblioteca del colegio de una forma seria y profesional. Pablo acepta el reto, esperando que le sirva como ejercicio catártico para reflexionar y centrarse, pero muy pronto va a comprobar que es mucho más sencillo ordenar toda una biblioteca que ordenar la propia vida.

   Juan  José Rastrollo (doctor en Humanidades, licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de Alicante y en la Enseñanza Secundaria) pone toda su preparación y todo su bagaje literario al servicio de un relato original y profundo, donde toca las interioridades del ser humano y reflexiona a la vez sobre el sentido de la creación literaria en parangón con la vida misma. 

   Luis Landero creó el personaje del escritor antihéroe en su emblemática Juegos de la edad tardía. Desde entonces, no son pocos los que se han acercado a la figura del escritor fracasado. Pero en esta novela, el fracaso literario coincide con el fracaso personal. O quizá sean parte del mismo fracaso. Pablo es una persona buena y sensible, pero que no tiene solucionado su  planteamiento vital. Lo que le ocurre -en mi opinión- no es que sea bueno o malo, sino simplemente que no sabe quién es. Como muy bien apunta Javier Puig en la introducción, Pablo tiene miedo a decidir, y busca experimentar, se convierte en un ser iniciático, sin rumbo, manipulable. No sabe qué hacer con su libertad, lo que es un signo claro de inmadurez (con su agudeza habitual, Chesterton advierte que actuar libremente implica al mismo tiempo experimentar limitaciones). De hecho, pretende ordenar una entera habitación con cientos de libros, cuando su vida entera es un desorden. De ahí el título, que me parece muy apropiado. 

   Escrita de una manera cuidada y limpia, con momentos de gran lirismo y reflexiones de hondo calado filosófico y metaliterario (fruto de las abundantes lecturas del autor), no tiene miedo a la innovación literaria, y sale del envite con gran soltura.  En varios capítulos abandona la primera persona para dejar que sean otros personajes de la novela los que cuenten, proporcionándonos una visión más poliédrica del relato.  En otro capítulo, describe los diferentes momentos como si fueran viñetas de cómic. Inserta poemas, cartas, informes médicos, etc. Pasa del futuro al pasado y del pasado al futuro, sin que se rompa en ningún momento la línea argumental. Rastrollo es, en ese sentido, un escritor valiente. 

   En fin, una gran novela, heredera de la gran literatura que el autor conoce tan bien (Paul Auster, Kafka, Vila-Matas, etc.). Un relato nada condescendiente donde sitúa al lector enfrente de lo más sublime y a lo más banal, y que ayuda a reflexionar sobre  la perenne condición humana.

viernes, 6 de diciembre de 2024

LO SAGRADO EN LA POESÍA ESPAÑOLA DEL SIGLO XXI, Carlos Peinado (Coord.)


 


  Agradezco a mi amigo y compañero de trabajo Juanjo Rastrollo el haberme facilitado este pequeño volumen con un título tan inusual.  Uno  puede pensar que en pleno siglo XXI nadie cree en nada, pero no es verdad. Tendrán que ser una vez más los poetas los que saquen a la Humanidad de este atasco en el que tanta gente está reafirmada en la solemne tontería de que todo viene del azar, que es pura evolución de la materia, y de que el hombre es algo así como un mono espabilado que ha tenido suerte. 

  A los que creemos en el espíritu, este esfuerzo de coordinación del profesor de Sevilla Carlos Peinado es encomiable. Como él mismo dice en la introducción, desde el homo de Neandertal, la gente creía en la otra vida, en la trascendencia. Es decir, desde que empezó a pensar un poco, vamos. A partir de ahí, la religión siempre ha estado presente en la literatura como algo consustancial. Con todo, en estos estudios no se analiza una poesía de creyentes y devotos (a veces, sí). Abundan los meros buscadores, aproximadores al hecho religioso. 

  He leído solo algunos capítulos. El de Gabriel Insausti, profesor que tuve el gusto de conocer (cuando éramos jóvenes) en Pamplona, junto con el director de su tesis Víctor García Ruiz (con el coincidí en  la mili, cosa que une mucho, por cierto). Insausti hace mención a varios poetas. Comienza con Miguel D'Ors, un gran poeta de la experiencia (que ya tiene mérito), pero también Munárriz o mi estimado Antonio Moreno. 

  He leído otro estudio de María Caballero que trata sobre Dios y  la poesía latino americana, comenzando con Amado Nervo y terminando con Borges. Aunque hay que decir que deja un capítulo aparte (se lo merece) al sacerdote chileno José Ibañez Langlois -especialista en Pound, Rilke y Neruda- que ha escrito la inconmensurable Pasión de Cristo. Pienso que esta obra, en serio, merece un puesto privilegiado en la literatura religiosa universal. Es difícil de describir por su originalidad: esta obra no admite etiquetas. La recomiendo a todo cristiano o ateo para su meditación durante la Semana Santa. En mi opinión, una cima. 

  Las demás contribuciones las he visto por encima en espera de una lectura más atenta. En todo caso, una gran aportación de un buen grupo de especialistas. Dios interesa también en el siglo XXI. Interesará siempre, si queremos seguir homo sapiens.